| Vicente Rubio | REPÚBLICA DOMINICANA |
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| «La Carta de la Paz no la leí como se lee cualquier cosa, sino que empecé a leerla con entusiasmo, que poco a poco fue creciendo porque parecía que ella refleja mis propios sentimientos (...) y que los grandes maestros de Derecho Natural, en sus cátedras, tendrían que desarrollar los puntos de la Carta de la Paz en profundidad.»
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| Adalberto Acosta | ANGOLA |
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| «La Carta de la Paz es una iniciativa pedagógica y educativa. Viviendo Angola tantos estigmas (guerras, intolerancia, etc.), que importante sería que se conociera esta Carta en nuestro país. Sería importante que la gente devatiera la Carta de la Paz en forums y conferencias.»
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| Esther Zavaleta | ARGENTINA |
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| «El fin de las Naciones Unidas es conservar la paz, y el de la UNESCO también. La educación, la ciencia y la cultura son instrumentos para preservar la paz. Y esta Carta nos recuerda que somos todos uno, porque somos hombres, somos seres humanos.»
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| Luis Roggi |
ARGENTINA
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| «Yo me he dedicado
toda la vida a la educación y por eso me parece importante un acto
como éste, porque nosotros somos un grupo de gente que tiene sus
convicciones y nos hemos reunido libremente, vamos a hacer algo libremente
y somos responsables de esta acción, esto es lo importante para
la paz.
Los organismos internacionales apoyarán lo que nosotros podamos
hacer o no. Lo que no puede destruirse en beneficio de la paz es la
decisión libre de crear la paz todos los días, que significa
luchar contra la violencia todos los días. Esta Carta es eso,
es un instrumento de nuestra convicción, no solamente declarativa,
sino activa: la Carta representa nuestro deseo de actuar para construir
la paz todos los días. Solamente nosotros, actuando libremente,
somos una cosa importante, porque sin nosotros nadie puede hacerlo por
nosotros. Por lo tanto eso es lo que me parece que es la importancia
del acto, porque es un acto auténtico, nadie está por
obligación. Esa es la fuerza de las cosas simples, que es la
única fuerza que vale la pena poner al servicio de una causa
como la de la paz.» |
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| Luis Ramiro Beltrán | BOLIVIA |
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| «Unos jóvenes españoles nos han traído unas líneas de renovada prédica por la paz universal. Su entusiasmo por este ideal nos compromete. En esta hora en que vemos renacer el odio y la violencia en no pocas partes del mundo, esta Carta nos trae alivio y alimento para robustecer la esperanza de aprender a vivir sin guerras. Se trata de un manifiesto conmovedor por la paz, el amor y la libertad. Ellos no son plenamente posibles -lo sabemos bien en Hispanoamérica- donde reina la injusticia. Nos sumamos, pues, a la fe en la fraternidad mundial que la Carta rescata bajo la convicción de que sólo el desarrollo con equidad -entre las naciones y dentro de cada una de ellas- podrá convertir la hermosa utopía pacifista en una definitiva realidad vital.» | |||
| Ramón Vilar | BRASIL |
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| «Esta Carta es justo lo que yo siempre he pensado y no he llegado a formular. No podría quitarle nada, ni siquiera una coma.»
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| Toko Mangan | CAMERÚN |
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| «Estoy interpelado por la Carta de la Paz. Esta idea de preservar la paz es lo que me lleva a firmarla. tenemos la obligación de mantener la paz, lo cual es incluso más importantes que conseguir el desarrollo económico.»
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| Germán Arciniegas | COLOMBIA |
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| «Nuestro destino
está escrito en esta Carta de la Paz. Fue escrita para nosotros.
Es el destino de América. Es la Carta que hemos de seguir en este
continente con vocación de paz. Por eso acepté con entusiasmo
venir a acompañarles en este acto.
En el siglo XVI y posteriores, los europeos sufrían epidemias,
hambrunas y guerras interminables, y deseaban un lugar donde vivir en
paz. Al hallar América dijeron: "Ya lo encontré",
e hicieron aquí la nueva Europa; vinieron unos conquistadores,
otros pobladores. Ustedes siguen el humanismo de Luis Vives y del poblador
Fray Bartolomé de las Casas. Me alegro mucho de esta Carta y
les felicito. (...) Si, en un momento de la historia, Europa trajo la
guerra, también ahora desde Europa ha de venir la paz, y esta
Carta es una buena muestra de ello, por lo cual les presto todo el apoyo
que me sea posible. Es de justicia que personas e instituciones europeas
trabajen por la paz en el nuevo continente.» |
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| Josip Grguric | CROACIA |
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| «Gracias por traerme la Carta de la Paz dirigida a la ONU. Naciones como la nuestra, que hemos experimentado el desastre de la guerra y vemos sus consecuencias, podemos apreciar particularmente cada paso, cada esfuerzo hecho para la paz del mundo. Iniciativas como ésta estimulan acciones positivas en el mundo hacia la paz, y también muestran a aquellos que no han tenido la suerte de vivir en paz, que no están solos, que hay gente en el mundo que se preocupa de ellos. Por todo ello, suscribo la Carta de la Paz, más aún, voy a hacer todo lo posible para que otras personas en Croacia puedan conocerla y firmarla.» | |||
| Josep M. Ainaud de Lasarte | ESPAÑA |
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| «Todas las guerras han acabado firmando una paz. Ahora, queremos comenzar por el final, firmando directamente la paz. (...) A menudo se ha considerado paz aquello que simplemente es un armisticio. La paz no es un período entre guerras, sino una realidad fundamentada en la justicia, la libertad y la solidaridad, fundamentos de la Carta de la Paz. La Carta de la Paz no se dirige en abstracto, sino a cada uno de nosotros. El día de hoy es un día importante si cada uno es capaz de llevar el mensaje humanista que contiene esta Carta a sus diferentes ambientes.» | |||
| Ramón Rosal Cortés | ESPAÑA |
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| «Me ha dado alegría la lectura tranquila de los sucesivos puntos de la Carta de la Paz. Los percibo como mensajes cordiales y sabios, liberadores -para un interlocutor que sepa leer, escuchar- de actitudes humanas muy necesarias en la construcción de la Paz. Liberadores de las posibles "prohibiciones psicológicas" que, consciente o inconscientemente, obstaculizan en muchas mentes el atractivo hacia la reconciliación y la solidaridad.»
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| Enric Mirambell | ESPAÑA |
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| «Esta Carta es un decálogo sencillo, claro e inteligible; pero profundo, sólido y consistente; es fruto de un estudio largo y concienzudo. (...) Acaba con un colofón contundente: "sin resentimientos, desde la libertad y la amistad, puede construirse la paz". Es una conclusión optimista que nos anima a reflexionar sobre los esquemas expuestos, a hacerlos nuestros y a ponerlos en práctica. Si cada uno de los que firmamos la Carta de la Paz nos proponemos firmemente poner en práctica los principios que se formulan, ya habremos dado un paso en este camino que conduce a erradicar toda violencia y a conseguir la confraternización universal.» | |||
| Dalmacio Negro Pavón | ESPAÑA |
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| «Desearía destacar el profundo humanismo de la invocación a la libertad de existir y a la alegría de vivir. La Historia es el verdadero hogar de la humanidad, de las generaciones pasadas, presentes y futuras, pero no habría Historia sin libertad de existir y sería un destino insoportable sin la rica variedad que produce la alegría de vivir.»
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| Epifanio Ibáñez | ESPAÑA |
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| «Es un documento humanista. Tiene dos aspectos motivantes y hermosos a mi modo de ver: uno referente a la historia -puntos 1, 2 y 3- y el otro, a la fraternidad existencial -punto 5-. El punto cinco no es ni más ni menos que una reflexión metafísica entorno al ser, al existir, que es lo primero que verdaderamente nos hermana. Ante la falta de paz, considero esto muy importante: nadie es más
que nadie en este mundo. Todos estamos igualados en el ser y esto debería
llevarnos a la paz, incluso a una paz cósmica. Todos somos iguales
porque existimos.» |
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| Joaquin Ruiz-Giménez | ESPAÑA |
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| «Deseo hacer patente mi plena adhesión y solidaridad con el significado y contenido de la Carta de la Paz... Si el primer derecho de toda criatura humana es que se respete su derecho a la vida, el segundo es que esa vida pueda desarrollarse en paz, una paz basada en la libertad y la justicia. Sin la paz, ninguno de los derechos de las niñas y los niños del mundo, y de sus familias, logrará jamás plena efectividad.»
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| Abel Hernández | ESPAÑA |
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| «En apariencia la Carta de la Paz, cuya elaboración cuidadosa lleva más de tres años, rezuma la ingenuidad de la inocencia, como si hubiera sido escrita antes del pecado original. Pero es una falsa apreciación. Se basa en la "inteligencia humilde" y nace precisamente del amor al hombre caído. Brota de la aparente redundancia del Realismo Existencial. O sea, no se pierde en las nubes. Se agarra a las esenciales evidencias que quedan para salvar aún al hombre de sus obnubilaciones. Por eso Alfredo Rubio -que no para de recorrer el mundo, con su barba entrecana, su corazón maltrecho, sus sonetos de madrugada, cuando aprieta el insomnio, y sobre todo, con la Carta de la Paz bajo el brazo-, dice que es un grito de esperanza.» |
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| Eulalio Ferrer | MÉXICO |
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| «La Carta de la Paz es un documento de unanimidad. Es incuestionable; no se puede refutar. Tiene todos los elementos para ser un documento limpio, antidogmático, antiracista, antidemagógico y antifundamentalista. Es una salida que necesita el mundo de hoy. La Carta de la Paz es un
documento histórico que no se ha de quedar sólo en la
ONU.»
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| Alejandro Sobarzo | MÉXICO |
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| «La paz ha de ser, no una pausa, sino una paz orgánica, una situación de equilibrio natural, logrado mediante la justicia, la colaboración de las naciones y el respeto recíproco que ellas se profesen. Entendemos la paz como una consecuencia de valores de alta jerarquía, como resultado de la buena voluntad de los pueblos y los gobiernos, que reemplace las ambiciones hegemónicas por la solidaridad auténtica, la arbitrariedad por la equidad y la fuerza por el derecho.La paz que se apoya en el terror es sólo un simulacro de sí misma. No creemos en una paz armada, sino en una concordia que nazca de la alegría del trabajo, de la participación de todos los países en las grandes causas de la humanidad y de la fe que todos pongamos en nuestra capacidad de convivencia. Por eso no debemos aspirar a una 'Coexistencia pacífica', término este rodeado de matices de egoísmo, ajeno a toda comunión de intereses, sino a una verdadera 'convivencia armónica' entre los gobiernos y entre los hombres. La Carta de la Paz será una contribución a esta meta.» |
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| Carlos Blanco | PERÚ |
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| «En mi calidad de presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, debo destacar los principios que contiene "la Carta de la Paz" basado en el respeto a las libertades, porque creo que las sociedades logran cohesionarse cuando conviven basándose en un respeto mutuo, bajo las normas establecidas en ese pacto social, al que hacía alusión Rousseau.»
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| María Barroso | PORTUGAL |
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| «Es importante que este documento llegue a manos de las grandes instancias que tienen poder de decisión en nuestros destinos, a la O.N.U. que el próximo año celebra su 50 aniversario, y que se fundó para consolidar y construir la paz. Es importante que hagamos llegar esta expresión de nuestra voluntad
y de nuestro sentir, para que ellos actúen con coherencia en
la construcción de la paz. Es por esto que me uno a vosotros
hoy, aquí, prestando mi voz para la lectura de esta extraordinaria
Carta.» |
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| Vidal Darbellay | SUIZA |
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| «Estoy impresionado
por lo que se dice en esta Carta de la Paz acerca de los resentimientos
de la historia. Efectivamente, podemos encontrar muchos ejemplos de resentimientos
en las familias y en las naciones. En cuántos pueblos hay familias
resentidas, generación tras generación, sin que sus actuales
miembros sepan exactamente cuáles son los motivos. A nivel de naciones,
en Europa hemos conocido la guerra franco-alemana, la guerra del catorce
al dieciocho y la del treinta y nueve al cuarenta y cinco. ¿Por
qué estas guerras? Aplaudo esta Carta de la Paz.» |
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| Martin Stettler | SUIZA |
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| «Numerosas enseñanzas impartidas por la Facultad de Derecho tienden a la valoración de los principios enunciados por la Carta de la Paz. Éstos impregnan igualmente las investigaciones emprendidas en el campo de la protección de los derechos de la persona, de los derechos fundamentales y de las estructuras de nuestras democracias.»
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| Pedro Morande Court | CHILE |
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| «La Carta de la Paz es una preciosa contribución a formar la conciencia del destino humano, no sólo por su propósito e intención, sino por sus fundamentos. Invita a sustituir opiniones, conjeturas e ideologías por evidencias. ¿Y qué más alta evidencia puede aceptar la razón que la solidaridad ontológica de quienes estamos en la existencia? El "Realismo Existencial" en que se apoya la Carta es expresión del estupor humano ante el misterio de la vida, donada siempre por otro, y que se abandona a la libertad humana para continuar su peregrinaje. La paz es, en este horizonte, la sencilla y humilde aceptación de la vida. Gracias por la lección.» | |||
| Jiamend Sum | CHINA |
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| «He leído
la Carta de la Paz con mucho interés y me acordé de la conversación
sostenida con usted -refiriéndose al Dr. Alfredo Rubio- y profesores
de filosofía de nuestra universidad. Quedé impresionado
por un documento tan lleno de evidencias y al mismo tiempo tan convincente.
Me puse a traducirla enseguida.
Estoy dispuesto a firmar ese documento tan importante, porque lo considero
un deber que tengo que cumplir para contribuir al entendimiento mutuo
entre los distintos pueblos y culturas y a la Paz mundial.» |
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