Con ocasión de su cincuenta aniversario, entregamos la Carta de la Paz a las Naciones Unidas, acompañada de las firmas y testimonios recogidos hasta entonces; regularmente se siguen entregando al Secretario General de este alto organismo los nuevos testimonios y firmas que se siguen recibiendo.

Tenemos la esperanza de que ciertos puntos o aspectos de la carta de la Paz sean algún día también, un instrumento de las Naciones Unidas, la cual favorezca la difusión de los mismos, así como su incorporación en el espíritu de las legislaciones de los pueblos de las naciones.

Agradecemos a la Naciones Unidas que reciban la Carta de la Paz, y que hagan de fedatarios públicos en la recepción de este Documento, registrándolo según sus formas y protocolo, para dar razón a cualquiera que pida por él.

.

1995 1996 1998      
escríbenos